Los miomas son un problema común que afecta a mujeres de todos los ámbitos. Sin embargo, las mujeres afroamericanas presentan una incidencia considerablemente mayor de esta afección. Casi el 80 % de ellas tiene miomas antes de los 55 años, frente a solo el 70 % de las mujeres blancas a esa misma edad. Pero hay otro factor: las mujeres afroamericanas más jóvenes tienen más probabilidades de desarrollar miomas uterinos. Además, sus miomas son más grandes, aparecen en mayor número y tienen más probabilidades de causar síntomas.
Los miomas en las mujeres afroamericanas
Hay muchas posibles respuestas a la pregunta de por qué las mujeres negras tienen una tasa más alta de miomas uterinos. La limitada investigación disponible apunta tanto a la vitamina D y la obesidad como a factores genéticos. Estas mujeres también suelen tener una mayor exposición a ftalatos y BPA, y sufren discriminación racial. Esto último tiende a manifestarse en un acceso limitado a la atención necesaria en los casos de miomas uterinos.
Para comprender por qué existen estas disparidades, es necesario conocer los factores biológicos, estructurales e históricos que las originaron y las mantienen.
- Estructurales – La disponibilidad de atención médica siempre ha variado de una región a otra. Las mujeres que viven en zonas rurales tienen menos acceso a información sobre las afecciones que enfrentan y sobre el funcionamiento de su cuerpo. Además, tienen menos posibilidades de acceder a profesionales para ciertos tipos de atención. Esto significa que muchas mujeres quizás no tengan acceso a centros con la capacitación y el equipo necesarios para realizar procedimientos mínimamente invasivos. Asimismo, en estas zonas las opciones de seguro pueden ser mucho más limitadas que en las zonas urbanas.
- Históricos – Históricamente, buscar atención médica ha sido más difícil para las mujeres afroamericanas. Un médico puede tardar solo un día en indicar que las menstruaciones dolorosas no son normales. Sin embargo, estas mujeres a menudo tardan hasta cinco años en obtener un diagnóstico de miomas. Dada la historia racial de Estados Unidos y los engaños y la violencia que han existido en la medicina occidental, estas mujeres también pueden tardar más en empezar a buscar tratamiento.
- Biológicos – Las mujeres afroamericanas tienen muchas más probabilidades de desarrollar miomas. Además, estos miomas tienden a ser más grandes y numerosos. El equipo disponible, la experiencia del médico y el tamaño del útero pueden reducir la posibilidad de que tengan acceso a opciones mínimamente invasivas. Recuerde: cuanto más grandes y numerosos sean los miomas, más grande tiende a ser el útero.
Las mujeres afroamericanas con miomas uterinos tienen el doble de probabilidades de recibir una histerectomía como tratamiento. Sin embargo, muchos de estos procedimientos no se realizan con técnicas mínimamente invasivas. En consecuencia, al prevenir la reaparición de los miomas, se elimina su capacidad de quedar embarazadas. Además, esto significa que con mayor frecuencia enfrentan recuperaciones más largas y un mayor riesgo de complicaciones.
Cómo encontrar al especialista adecuado
Todo esto significa que es fundamental que las mujeres de ascendencia afroamericana se tomen el tiempo de encontrar un especialista que pueda ayudarles. Esto implica preguntar por el equipo disponible en la clínica, averiguar qué seguros acepta y preguntar por las credenciales del médico.